El Corpus en Tui debió de celebrarse desde finales del siglo XV, ya que las
Constituciones del obispado de Tuy del obispo Diego de Muros (1482) establecen la obligación de guardar la fiesta en toda la diócesis, y es de suponer que la orden no dejaría de cumplirse en la propia sede episcopal [1]. Esto no prueba, sin embargo, que en ese momento ya hubiera procesiones que no se mencionan en las Constituciones ni están documentadas hasta el siglo siguiente [2]. Noticias detalladas del desarrollo de la procesión las tenemos desde el siglo XVIII cuando sabemos que salía una Coca que Santa Margarita llevaba encadenada y se menciona en la documentación a los Gigantones (cf. FICHA: https://juliomontanes.synology.me/bases/xigantes/index.php?-table=xigantes&-action=browse&Registro==55) [3].

Documentación sobre la procesión existe desde 1522 y las noticias más antiguas sobre la Coca que Santa Margarita llevaba encadenada son de 1748. Pervivió hasta 1780 (se conservan anotaciones de pagos municipales de 176 reales por el armazón de madera, la tela y el pintado). Del siglo XVIII hay noticias del recorrido de la procesión por las calles de la villa "
al son de su gaita y tamboril" [4], y de las danzas gremiales y los gaiteros que las acompañaban, por ejemplo de la danza de espadas del gremio de zapateros descrita a mediados del XVIII en el Libro de actas y cuentas de la cofradía de barqueros de San Telmo (1721-1824, Archivo Histórico Diocesano de Tui). En 1708 sabemos por el Libro de acuerdos municipales (fol. 100) que se adornaron con colgaduras las casas consistoriales y que se colocó ante ellas un dosel con los retratos de Felipe V y Mª Luisa de Saboya, ofreciendo el concejo dulçes y veuidas a los forasteros y oficiales del ejército que estaban en la ciudad.

En el
Prontuario de ceremonias, escrito entre 1615 e 1624 por el canónigo Francisco de Alcoba y publicado por Suso Vila, se afirma que la procesión del Corpus comenzaba primero poniendo en orden las cruces que venían de las parroquias que estaban a una legua alrededor de la ciudad. El orden de las cruces e imágenes era el siguiente: la cruz grande la catedral (donada por el obispo D. Pedro Beltrá a finales del siglo XV y desaparecida en la invasión napoleónica), el pendón del Santísimo Sacramento, la cruz mediana de plata (denominada guión), la imagen de Nuestra Señora, el San Sebastián del Altar Mayor, el navío de San Pedro González Telmo y las cruces parroquiales de San Bartolomé de Rebordáns, Areas, Paramos, Sobrada, San Salvador de Budiño, Pexegueiro, Entenza, Malvas, Ribadelouro, Caldelas, Baldráns, San Estevo de Budiño, Taborda, Piñeiro, Amorín, Curras y Soutelo.

Las varas del palio del Santísimo Sacramento eran llevadas por los regidores municipales, ya que tanto el Alcalde como el Merino de la ciudad tenían que procurar guardar el orden público en razón de los conflictos que acostumbraban a aparecer en este día, tanto por la dificultad de la organización (altercados entre cofradías o parroquias) como en las multitudes que acudían a la fiesta. Dentro de la Catedral el primer rito que se realizaba era la de la danza de los gremios, después de terminar el Villancico. En el Altar Mayor los gremios de zapateros, sastres y herreros efectuaban sus danzas aunque con brevedad para no entorpecer la marcha de la ceremonia.

En 1735 el maestro de ceremonias del cabildo, Juan Piñeiro Falcón, actualiza los datos de su predecesor Francisco Alcoba y en su ceremonial se precisa con detalle la complejidad de la procesión, que salía de la catedral por la nave de San Benito (la del Evangelio). Junto a la puerta del Palacio Episcopal (en el pórtico catedralicio) se cantaba un villancico y por ello el prelado ordenaba hacer en la puerta del Palacio un altar. El recorrido era por las calles Traslaobra, puerta del Carballo donde cantaba un villancico, calle de Abajo o Real hasta la puerta do Arco, donde se interpretaba otro villancico, proseguía por la calle de San Juan (hoy de Tyde), rúa do Corpo Santo (San Telmo), Canicouba y en la plaza do Concello había un nuevo villancico. Encabezaba la procesión la Coca o tarasca, que estaba a cargo de los pescadores y tratantes de pescado, luego estaban las horneras llevando unos molletes de pan sobre
espadelas muy ornamentadas de alhajas y cintas; seguían los danzantes de herreros, sastres y finalmente los zapateros. A continuación las imágenes: San Lorenzo, San Benito, San Crispín y San Crispiniano, San Telmo, San Sebastián o San Julián y Nuestra Señora del Buen Suceso. De cada gremio iban cuatro hombres con hachas acompañando a las imágenes.

También figuraban en la procesión los religiosos dominicos y franciscanos, y los eclesiásticos que había en la ciudad. Después en medio el capellán con la cruz grande, tras él el mayordomo del Sacramento con el pendón. Delante los pincernas (coperos), cuatro pajes del prelado, le seguía el cabildo, luego el palio, llevado por los regidores (con la custodia), los tres de misa y finalmente el obispo con una candela.

De principios del siglo XVII es la custodia de asiento de la catedral de Tui, obra de plata sobredorada del orfebre asentado en Valladolid Juan de Nápoles Mudarra y sus colaboradores Miguel de Mojados e Marcelo Montanos encargada en 1602 por el obispo Fr. Francisco de Tolosa (cf. Foto 1), la cual era llevada en andas por seis sacerdotes.

La tarasca y otras figuras alegorías que salían en la procesión (David y Goliat, Santa Margarita...) eran conocidas como los
entremeses, pero no tengo noticias de la existencia de representaciones teatrales en el Corpus de la ciudad hasta el siglo XIX, aunque las hay en otras fiestas religiosas como las de la Virgen del Rosario. Suso Vila señala una representación de La traviata de Verdi en el Teatro Principal de la localidad el día de Corpus Christi de 1860 (7 de junio), con gran éxito.

Desde hace algunos años, retomando una tradición documentada en los años 40-60 del siglo XX, se confeccionan alfombras de flores delante del pórtico de la catedral (cf. Foto 2). Antiguamente se hacían también en las calles que recorría el cortejo (se conservan fotografías), pero según Manuel Fernández-Valdés un año uno de los clérigos portadores de la custodia resbaló y cayó a causa de las flores húmedas y las alfombras fueron prohibidas.

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[1] En el capítulo 56
De las fiestas que se han de guardar, se incluye “el día del Cuerpo de Nuestro Señor” (véase Synodicon Hispanum, I, p. 332).

[2] Documento en el
Archivo del Reino de Galicia, C-0001623-0074. Pleito entre el Convento de Santo Domingo y el Vicario General por no haber acudido la comunidad a la procesión del Corpus.

[3] La Coca tudense era movida desde su interior por nueve hombres y se conservan anotaciones de pagos municipales de 176 reales en 1748 por el armazón de madera, el pintado y la tela, de cuyas medidas se ha deducido que la Coca debía de tener unos 9 metros de largo (véase FERNÁNDEZ-VALDÉS COSTAS (1953), p. 5 y GONZÁLEZ PÉREZ (1993), pp. 136-38). Las noticias sobre los gigantes en FERNÁNDEZ-VALDÉS COSTAS (1953), p. 1.

[4] Véase imagen de un
gaiteiro tudense del siglo XVI en nuestra Foto 2: Libro de toma de hábitos iluminado por Francisco de Caldas en 1569 (Convento de las Clarisas de Tui).

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REFERENCIAS:

Arquivo Municipal de Tui. Libros de acuerdos. Disponibles: https://arquivo.galiciana.gal/arpadweb/gl/consulta/registro.do?id=1507124
Ficha identificativa de "Festas do Corpus Christi" Tui. Xunta de Galicia. Servizo de Arquitectura (1988-2006): https://arquivo.galiciana.gal/arpadweb/gl/consulta/registro.do?id=1869388.
Constituciones sinodales del Obispado de Tuy, promulgadas en la Catedral de Tuy, 4-6 de noviembre de 1482 (ed. crít. en Antonio García y García); Synodicon Hispanum 1.-Galicia, B.A.C., Madrid, 1981 (Constitución nº 56).
HERRERA, Pedro de, Constituciones synodales del obispado de Tuid / ordenadas por Pedro de Herrera... en la Synodo, que celebro en su Santa Iglesia Cathedral, lunes 19 de Abril de 1627 ; teniendose presentes las que en este obispado celebraron los... Obispos de buena memoria ; ordenadas por Juan de Villamar ; ilustradas por Juan Manuel Rodriguez Castañon, Ignacio Aguayo i Aldemunde, Santiago de Compostela, 1761, pp. 18-19. Disponible: https://minerva.usc.es/xmlui/handle/10347/7460.

FERNÁNDEZ-VALDÉS COSTAS, Manuel, "Estampas antiguas del Corpus: Gigantes y Tarascas", en:
Faro de Vigo (04/06/1953), pp. 1 y 5.
FERNÁNDEZ-VALDÉS COSTAS, Manuel, "Calendario folklórico : Corpus Christi", en:
Boletín de Información del Centro de Iniciativas Turísticas de Tuy, Mayo (1961), p. 2. Disponible: http://biblioteca.galiciana.gal/gl/catalogo_imagenes/grupo.do?path=1404338&posicion=2&presentacion=pagina.
GONZÁLEZ MONTAÑÉS, Julio I., “Gigantes y cabezudos en Galicia y zonas adyacentes. Historia y situación actual”, en:
Actas del III Congreso Internacional de la Bajada de la Virgen. Santa Cruz de La Palma 2023. Marzo 9-11 (Manuel Poggio Capote ed.), Cartas Diferentes Ediciones, Santa Cruz de La Palma, 2023, vol. 2, pp. 287-348. Disponible: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9045795.
GONZÁLEZ PÉREZ, Clodio,
A Coca e o mito do dragón, Ir indo. Col. Raigame, Vigo, 1993.
VILA-BOTANES, Suso,
Antiguas fiestas, romerías y procesiones del bajo Miño, Gráficas Laguardia, A Guarda, 2003 (esp. pp. 71-84).
VILA-BOTANES, Suso,
O Teatro de Tui, Disponible: : https://www.academia.edu/36088415


En internet:
Blog Tudensia:
https://tudensia.blogspot.com/2020/06/a-procesion-de-corpus-christi-en-tui.html
La Fiesta del Corpus y el Teatro en Galicia (Julio I. González Montañés): https://teatroengalicia.juliomontanes.synology.me/corpus.htm
BD danzas de Espadas en Galicia. Tui: https://juliomontanes.synology.me/bases/danzadeespadas/index.php?-table=danzadeespadas&-action=browse&-cursor=1